
38 años no se celebran, se contemplan.
Este episodio es una confesión a una sola voz: un monólogo íntimo que recorre las cicatrices, las preguntas, las luces y los silencios que hacen de la vida una experiencia brutalmente hermosa.
Inspirado por la frase de Hunter S. Thompson—“La vida no debería ser un viaje hacia la tumba con la intención de llegar sano y salvo…”—Vaya viajecito es una reflexión sobre lo que significa vivir con intensidad, enseñando, fallando, amando, desgastándose con propósito.
Si estas fueran mis últimas palabras, no hablaría del miedo.
Diría simplemente:
Ufff… vaya viajecito.