
Tras someterse a un juicio abreviado, declararse culpable por un delito que no cometió y salir de la cárcel, el miedo y la advertencia del juez acallaron la voz de protesta de Rodolfo que con cierta ansiedad recuerda el miedo y la desesperanza que vivió durante los nueve meses de reclusión en la cárcel de San Pedro de La Paz.