
En mundo cada vez más desigual, la justicia debe ser el estándar de la sociedad. Dios nos pide que hagamos justicia, es decir, dar a cada uno lo que le corresponde. Los sistemas de justicia y de derechos humanos son muy débiles en cuanto a su alcance y aplicación de forma equitativa. La exigencia divina es que hagamos justicia. Dios puede exigir justicia puesto que Él mismo es justo.
La justicia es el fundamento del reino de Dios y por ende los que forman parte de este reino deben actuar dentro de este marco.
Pasajes bíblicos citados: