
Acaso eres de las que gritan sin control cuando la paciencia se te agota; rompes o tiras algún objeto porque no puedes tener control de lo que te molesta; expresas a todo el mundo lo enfadado que estás, hablando mal de las personas o te guardas esa furia y jamás la dejas salir.
Según Antoni Bulbena, catedrático de Psiquiatría y director del departamento de Psiquiatría y Medicina Legal de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), “la irritabilidad es una respuesta negativa vivida con malestar y generalmente transmitida en tono negativo”. “Es una de las maneras que tiene el ser vivo de reaccionar al entorno tanto externo (ambiente, aspectos sociales, estímulos emocionales...) como interno (estado de ánimo, dolor y otras percepciones corporales)”, añade. Pero no siempre que hay irritabilidad se contesta mal y con expresiones de enojo, a veces también se responde con evasivas y silencios.