
En este episodio recordamos una verdad que pocas veces se menciona: Jesús fue refugiado.
Sí, el Salvador del mundo vivió el dolor del desarraigo, la tensión de la huida y la vulnerabilidad de cruzar fronteras para sobrevivir.
Mientras millones en el mundo hoy huyen de la guerra y la violencia, Dios no está lejos de ellos… ya estuvo ahí.
Hablamos sobre:
La historia de Jesús en Egipto (Mateo 2:13–15)
Qué nos enseña esto sobre el carácter de Dios
Cómo este recordatorio nos libera de la queja y nos llama a la compasión
Qué podemos hacer hoy para reflejar ese amor a los forasteros, los migrantes… y los corazones heridos.