
En 1996, ocho salvadoreños viajaron a Guatemala y nunca regresaron. No se conocían entre sí, no compartían una misma profesión y llevaban vidas distintas. Sin embargo, todos coincidieron en un mismo punto: antes de desaparecer, dejaron mensajes en el beeper 5340.
A través de testimonios, expedientes oficiales y relatos de familiares, este episodio expone cómo un simple radiolocalizador se convirtió en la antesala de una desaparición sistemática.