
En este episodio de Aroleando Ando exploramos un tema que todos vivimos en silencio:
¿estamos perdiendo la capacidad de conectar en persona mientras acumulamos amistades digitales?
Hablamos sobre las diferencias reales entre convivir físicamente y relacionarnos a través de pantallas, cómo afecta nuestra mente, nuestras emociones y la profundidad de nuestras amistades. Descubrimos por qué la presencia física sigue siendo insustituible, qué beneficios aporta a nuestro bienestar y cómo podemos equilibrar la vida digital con conexiones humanas más auténticas.
Si alguna vez has sentido que tienes muchos contactos pero pocas relaciones profundas… este episodio es para ti.
Prepárate para reflexionar, cuestionarte y, sobre todo, a rolear un rato sobre lo que significa realmente estar presentes.