
Antes de que pasara mucho tiempo, por temor a los poderes de Vi-
shvamitra, Indra llamó a Rambha, una ninfa celestial, para pedirle
que Vishvamitra sea nuevamente tentado. Rambha, sin embargo,
protestó explicando: “Este eminente sabio de temperamento ex-
plosivo me maldecirá. Por favor, no me des esta misión.” Por su
parte Indra le aseguró: “Simplemente sigue mis instrucciones y todo saldrá bien.
Acompañado por el semidiós del amor, yo permaneceré