
Descifró códigos imposibles, cambió el rumbo de la historia y plantó la semilla de las máquinas que hoy nos rodean. Pero su mayor “crimen” fue amar a otro hombre. Esta es la historia de Alan Turing: genio brillante, pionero de la computación, y hombre gay en un mundo que lo castigó por ser libre. Lo condenaron al silencio, pero su legado grita. Entre algoritmos y prejuicios, Turing no solo rompió códigos… rompió moldes.