
En el mundo natural, el fruto es el resultado de una planta saludable que produce conforme a cómo fue diseñada para producir. De la misma manera nosotros necesitamos ser saludables en todas las áreas de nuestro ser, para producir conforme a cómo fuimos diseñados.
Cuando Dios se refiere al fruto en nosotros, lo usa para describir nuestras acciones externas que son el resultado de la condición de nuestro corazón.
El buen fruto es el que produce el Espíritu Santo.
Cuanto más dejemos que el Espíritu Santo tome el control de nuestras vidas, más evidente será este fruto
Te invitamos a disfrutar y profundizar en esta Poderosa Palabra que Dios tiene para tu vida.