
A veces nos cuesta mirarnos con amor, ponernos como prioridad y tratarnos con la misma ternura que damos a los demás.
Este episodio es una carta íntima, honesta y amorosa sobre lo que significa empezar a elegirme, hablarme bonito y recordarme que también merezco mi propio cuidado.
No tengo todas las respuestas, pero hoy lo digo con el corazón: me toca quererme a mí.