Para crecer, primero hay que hacer el ridículo ¿Alguna vez enviaste una carta de amor cuando estabas en la secundaria? O quizás anhelaste tanto a alguien que tuviste que dejarlo todo en las páginas de tu diario. Seguramente todos hemos enviado un correo electrónico o hemos publicado algo en Myspace digno de vergüenza si la persona que nos gustaba en ese entonces lo leyera.
Llegó el momento de compartirlas con el mundo y para eso existe “Club de Cringe”, hablaremos sin prejuicios sobre esos amores imposibles, secretos entre amigos, revelaciones familiares y traumas escolares que marcaron nuestras vidas. Todos los miércoles, de la mano de Grecia Castillo, vamos a echar el chisme en este espacio seguro, vamos a reírnos de nosotros, tal vez alguna lagrimita por aquí y por allá.
Si te atreves, compártenos tu historia en hola@clubdelcringe.com o si eres más aventad@ en alguno de nuestros eventos en vivo... stay tuned!
Para crecer, primero hay que hacer el ridículo ¿Alguna vez enviaste una carta de amor cuando estabas en la secundaria? O quizás anhelaste tanto a alguien que tuviste que dejarlo todo en las páginas de tu diario. Seguramente todos hemos enviado un correo electrónico o hemos publicado algo en Myspace digno de vergüenza si la persona que nos gustaba en ese entonces lo leyera.
Llegó el momento de compartirlas con el mundo y para eso existe “Club de Cringe”, hablaremos sin prejuicios sobre esos amores imposibles, secretos entre amigos, revelaciones familiares y traumas escolares que marcaron nuestras vidas. Todos los miércoles, de la mano de Grecia Castillo, vamos a echar el chisme en este espacio seguro, vamos a reírnos de nosotros, tal vez alguna lagrimita por aquí y por allá.
Si te atreves, compártenos tu historia en hola@clubdelcringe.com o si eres más aventad@ en alguno de nuestros eventos en vivo... stay tuned!

Todos tuvimos una libreta donde creíamos guardar secretos… pero en realidad estábamos escribiendo material para nuestro futuro cringe.
Esta semana, Erika Maldonado, la más rockera de Las Morras Malditas, desempolva su diario de Winnie the Pooh y nos demuestra que hasta las almas más oscuras tuvieron una etapa de corazones dibujados con pluma rosa. Entre recuerdos que derriten y vergüenzas que arden más que el sol de Sonora, abrimos otro capítulo que confirma que nadie se salva del amor adolescente… ni del ridículo.
¡Si te gustó el episodio, suscríbete al canal!
Recuerda que puedes disfrutar de Club del Cringe en cualquier plataforma de audio.