
La chocolatera, el molinillo y el chocolate representan un trío indisoluble que nos habla de la tradición de la cocina y de la caracterización de quien los usa; por eso LuzDary bate cada chocolate antes de servirlo; lo prepara con tanto amor como le es posible. Comienza el capítulo con un paseo sonoro por la plaza, a través de la voz de Luz Dary, una cocinera popular, surge una conversación entre el molinillo y la chocolatera, dos artefactos de personalidades tan diferentes pero complementarias. A través de ellos, conoceremos en detalle cómo es el transcurrir de las primeras horas de la mañana en la plaza de mercado de Riosucio.