
Una carta abierta para quienes no logran ver el daño que causan en sus relaciones y siguen sintiéndose víctimas de los demás. Este artículo expone con sensibilidad y verdad cómo el narcisismo encubierto, la espiritualidad mal entendida y la necesidad de justificarse impiden reconocer el propio impacto emocional.
Aquí encontrarás una reflexión profunda sobre la responsabilidad afectiva, el perdón que no se acompaña de cambio, la autojustificación religiosa y el hábito de aferrarse al pasado como