
La envidia es una mentira del infierno, todo lo que deseemos de otras personas solo demuestra lo necesitados que estamos del Señor. Asaf dijo ¿Para qué tengo envidia? ¿A quién tengo yo sino a ti? Y fuera de ti nada deseo en la tierra. Si ponemos nuestra mirada en la tierra nos enfocaremos en lo que nos falta, pero si levantamos nuestra mirada al cielo veremos el tesoro tan grande que poseemos, veremos a Dios.