
El evento más maravilloso de la fe que nosotros profesamos fue el poder de la resurrección de Jesús porque cuando el exclamó consumado es los sepulcros se abrieron y los santos resucitaron. Cuando tú y yo creemos que Jesús fue levantado de los muertos es mucho más fácil creer que nos levantara a nosotros de cualquier problema o circunstancia. La señal de que Jesús está vivo es que nosotros estábamos muertos en pecado y hemos resucitado.