
Proverbios 16 enseña que, aunque podemos hacer nuestros propios planes, la respuesta y el éxito verdadero provienen de Dios, quien examina las intenciones del corazón y dirige nuestros pasos. El capítulo también enfatiza la importancia de encomendar las obras a Dios, de la humildad en contra de la soberbia, de la honestidad en las transacciones y de vivir apartados del mal.