
Cuando estamos al frente de nuestro negocio, así como hay momentos de mucho impulso, creatividad, activación de proyectos… también llegan momentos en los que estamos cansados, desmotivados o sobrepasados. Y naturalmente, la motivación, el empuje y la fuerza que necesitamos para comunicar, para salir a contar lo que hacemos, se ve afectada.
Creo que es importante hablar de esto, para empezar, porque es real. Pero especialmente, porque esa desmotivación puede ser una oportunidad para redefinir qué y cómo tiene sentido comunicar: para nuestro negocio, para conectar con lo que le pasa a nuestros clientes, y por supuesto, para nosotros/as mismo/as en este momento concreto.