
Cinco días. Cinco preguntas que no buscan información, sino transformación. Esta serie no suaviza el mensaje, pero sí sana el corazón. Desde Samuel hasta Moisés, cada episodio revela cómo Dios confronta para redirigir, no para castigar. Porque hay ciclos que no se cierran con lágrimas, sino con obediencia.
Y hay llamados que no se activan con perfección, sino con disposición. Si estás en duelo, estancamiento, vergüenza, enojo o inseguridad… esta serie es para ti. Dios sigue preguntando. No para juzgarte. Sino para moverte.
“¿Hasta cuándo vas a llorar?” (1 Samuel 16)
Hay duelos que se vuelven excusas. Samuel sigue llorando por un liderazgo que ya no tiene aceite, y Dios lo interrumpe con una orden: “Llena tu frasco y ve”. Este episodio es para quienes siguen mirando hacia atrás esperando que el pasado se redima. Pero lo nuevo no se activa en el duelo, sino en la obediencia. Hay un David esperando… y tú llevas el aceite.