
En ocasiones nos centramos más en ejercer control que en promover independencia.
Acompañar a nuestro compañero en adquirir herramientas que le permitan ser autónomo debe de ser la finalidad.
Dejamos atrás nuestro miedo a perder el control y disfrutemos de compartir la vida con un ser vivo que puede tomar decisiones.
¿Te quedas?