
En este devocional, el pastor Martín Castillo nos introduce a la segunda bienaventuranza de Mateo 5:4: “Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.” Pero ¿a qué llanto se refiere Jesús? No se trata de cualquier tristeza, sino del llanto por el pecado, del quebrantamiento genuino que nace del arrepentimiento. A través de ejemplos claros y citas como 2 Corintios 7:10 e Isaías 40:1-2, se revela que sólo este tipo de dolor produce vida, consuelo y restauración. También nos recuerda que el mundo huye del dolor y busca placer, pero Jesús promete consuelo a quienes lloran con humildad ante Dios. En un mundo que glorifica la risa superficial, Cristo exalta la tristeza santa que lleva a la salvación. ¡Escucha este mensaje profundo y encuentra consuelo verdadero en tu relación con Dios!