
Bienvenidos a otro episodio de Educando a la Pobrería, donde te voy a explicar por qué te operan del apéndice… y salís sin apéndice, sin riñón, sin dignidad y sin justicia.
Hoy hablaremos de la mala praxis médica en Honduras. Sí, esa cosa que todos sabemos que existe, pero que nadie se atreve a enfrentar… porque aquí, exigir justicia es como tratar de hacerle un trasplante de corazón a una cucaracha: sin sentido, caro y, lo más probable, inutil.
Pero además vamos a hablar del noble, justo y transparente (ajá, si, claro) sistema de justicia en Honduras. Ese sistema donde si no tenés billete, te curan con agua de ruda y si querés demandar, el sistema de justicia en Honduras es más inútil que una curita en una hemorragia por machetazo.
Así que agarrá asiento, agarrá aire… o agarrá tu testamento, porque esto va para largo porque vamos a desmenuzar este cadáver de sistema, como en una autopsia hecha sin bisturí.