
Cuando Dios abre una nueva temporada, no remienda... renueva. Cambia cenizas por gloria, luto por gozo y angustia por un nuevo manto de identidad. Hoy Dios te invita a soltar lo viejo para abrazar lo que Él ya preparó para ti.
Reto del día:
Escribe lo que estás dejando atrás y lo nuevo que esperas.