
Avanzar en Dios no es esperar... es perseguir.
Pablo lo dijo claro: no lo he alcanzado, pero prosigo.
Soltar el pasado, estirarse más allá de lo cómodo y negarse a detenerse es la clave para ver cambios reales.
Hoy no se camina por inercia, se avanza con determinación.
© Reto del dia:
Recuerda 3 metas que te propusiste en este reto y persíguelas con acción, sin bajar los brazos.
En Dios, el avance es intencional, no automático.