
Conocí al Neggro Azteca por una de esas casualidades del destino mientras nos preparaban para salir al aire en un programa de TV.
Conectamos desde el primer minuto y cuando nos despedimos le dije que tenía que venir al podcast y que, además, teníamos que hacer algo juntos en DIF Zapopan.
La historia del Neggro Azteca es de esas que te llenan de esperanza, de esas que te enseñan que en la vida a pesar de todo lo que te equivoques, siempre se puede recalcular el rumbo y hacer las cosas mejor. Después de haber cometido muchos errores, de haber puesto su vida en riesgo y de haber pasado 2 años privado de su libertad, El Neggro es hoy la cabeza de R.A.P. (Reinserción, Arte y Prevención), una fundación que se acerca a los jóvenes que no estudian, que consumen drogas y que son los candidatos perfectos para ser parte de la Delincuencia organizada. A través de la música, El Neggro y su equipo los ayudan a encontrarle un sentido a su vida, los ayudan a entrar a la escuela, a encontrar un trabajo y los hacen sentir parte de algo más grande: de una familia que los cuida, los valora y está pendiente de ellos.
El Neggro tiene muy claro que las calles están llenas de talentos, sabe perfecto que hay artistas que solo necesitan ser vistos y que, con solo una oportunidad, pueden cambiar sus destinos.