
Imagina recorrer la costa del noreste de Estados Unidos, donde los faros guían tu camino y el mar Atlántico golpea con fuerza contra las rocas. Así comienza un viaje por el estado de Maine, lleno de paisajes pintorescos, historia y sabores del mar.
La primera parada es York, uno de los pueblos más antiguos del país. Aquí el tiempo parece haberse detenido: calles llenas de casas coloniales, y playas tranquilas.
Continuamos hacia Ogunquit, cuyo nombre en lengua indígena significa “hermoso lugar junto al mar”. Y vaya que lo es: con sus costas de casi 2 km que regala vistas espectaculares del Atlántico, galerías de arte, teatros y una energía bohemia que lo hace único. Aquí, caminar entre acantilados y playas es una experiencia que alimenta el alma.
El viaje culmina en Portland, la ciudad más grande de Maine, vibrante y moderna, pero con un corazón marinero. Su Old Port District sorprende con calles adoquinadas, tiendas locales, cervecerías artesanales y restaurantes que sirven la especialidad de la región: la langosta fresca. Muy cerca, en Cape Elizabeth, se encuentra el Portland Head Light, el faro más antiguo de Maine, construido en 1791. Su silueta blanca y elegante frente al mar es uno de los paisajes más fotografiados de toda Nueva Inglaterra.
Un recorrido por Maine es un abrazo entre naturaleza, historia y mar. Tres paradas, tres experiencias distintas, un solo viaje inolvidable.