
El bienestar psicológico es la manera de vivir que lleva a las personas a sentirse satisfechas consigo mismas e implica desarrollo de potencialidades y fortalezas que permiten que la persona pueda establecer una relación efectiva y satisfactoria en relación a sí mismo y al medio, otorgándoles sensación de bienestar, tranquilidad y alegría.
No tener problemas no es felicidad. Tampoco en la ausencia de dificultades. La felicidad no es algo que esté necesariamente fuera de nosotros. Precisamente es ahí donde consideramos hay que comenzar la búsqueda y donde sería deseable encontrarla, en nuestro interior.
En conclusión, una reflexión que consideramos esencial para la comprensión de la felicidad, es la de prestar atención tanto a los aspectos positivos como a los negativos del funcionamiento humano. No entendiendo felicidad como sinónimo de bienestar, sino más bien como una congruencia entre los valores y los comportamientos de un individuo en concreto.