
Cambiar mi forma de alimentarme no solo transformó mi cuerpo,
también cambió mi manera de estar en el mundo.
Esta alimentación me ha dado energía, claridad y serenidad.
Me enseñó a sentirme liviana sin perder fuerza,
a escuchar mi cuerpo sin miedo y a disfrutar sin culpa.
No fue una moda, fue un reencuentro conmigo misma. 🌿