
El lenguaje desde sus inicios ha permitido al hombre expresar todo aquello que piensa y siente a través de diferentes medios, ya sean verbales o por señas. Pero conforme esta capacidad fue evolucionando a la par con la mente, fue volviéndose cada vez más compleja, a un punto tal que ya no solo buscaba decir aquello que podía percibir en su entorno de manera directa, pues pretendía conectarse a ese universo del más allá que no comprendía y que se iba gestando en su psique, por lo que trató de reflejarlo a través de mensajes en clave, naciendo así el lenguaje alegórico.