
¿Te has preguntado por qué las tortugas pueden vivir hasta150 años?
En este episodio te cuento una de las realizaciones másimportantes que he tenido en los últimos meses: vivir en propósito nosiempre se trata de hacer más… a veces se trata de hacer menos.
Durante años crecí creyendo que propósito era sinónimo deacción constante, productividad, velocidad y logros. Que si no estaba ocupada,cansada o corriendo, no estaba “aprovechando la vida”. Pero la vida misma —y micuerpo— se encargaron de mostrarme otra verdad: cuando no paras, te paran.
Hoy te abro mi corazón para contarte por qué desaparecí untiempo, qué entendí sobre la energía vital, cómo la hiperactividad disfrazadade “pasión” nos pasa factura, y por qué aprender a ir más despacio puede serexactamente lo que necesitas para volver a ti, para volver al presente y paravolver a tu propósito.
Si te cuesta descansar, si sientes culpa cuando bajas elritmo, si tu mente nunca se apaga o si vives en modo automático… este episodiote va a abrazar. Porque la vida no se trata de hacer sin parar; se trata deestar bien por dentro para que lo de afuera fluya sin forzar.