
Daniel Capítulo 3 nos cuenta la historia de tres hombres valientes, que aún sabiendo las consecuencias decidieron no inclinarse en adoración, delante de la estatua de oro que había mandado a hacer el rey Nabucodonosor. Cuando el rey les pregunta la razón, ellos afirman que solo se inclinarán delante de Dios. El Rey trata de atemorizarlos diciéndoles que serán echados al horno de fuego, fue ahí cuando estos tres hombres debieron tomar una decisión. La respuesta fue inmediata:
SU MAJESTAD, ESO NO ES ALGO QUE NOS PREOCUPE. SI EL DIOS QUE ADORAMOS ASÍ LO QUIERE, ES CAPAZ DE LIBRARNOS DEL FUEGO Y DEL PODER DE SU MAJESTAD. PERO AÚN SI NO QUISIERA HACER HACERLO, NOSOTROS NO PENSAMOS ADORAR ESA ESTATUA DE ORO. DANIEL 3:16-18.
Hoy día muchos dudan de la buena voluntad de Dios, y la cuestión no es si el puede hacerlo, claro que puede, porque no hay nada imposible para Él. Así que ese no es el problema. La verdadera cuestión es: Aún sabiendo él podría decir que no, ¿Seguirías confiando?