
La frase "comezón de los siete años" aparece periódicamente en las conversaciones casuales: Los observadores intentan dar sentido a los problemas de relación de otras parejas, la gente trata de explicar su propia inquietud en la relación, o las parejas pueden utilizarla como excusa para su mirada errante. ¿Pero hasta qué punto es una buena excusa?