
En este episodio, exploramos uno de los temas más desafiantes y liberadores: la guerra que libramos contra nosotros mismos y cómo el sistema de pensamiento del ego utiliza el miedo para mantenernos prisioneros,. A través del estudio del Capítulo 23, descubriremos que la inocencia es la única fortaleza real, mientras que el ataque es simplemente una señal de debilidad que intentamos ocultar.Analizamos paso a paso los mecanismos que sostienen nuestra infelicidad:• Las Leyes del Caos: Desmontamos los cinco pilares en los que se apoya la mente egoica para hacernos creer que la verdad es diferente para cada persona, que el pecado merece castigo y que la muerte es una bendición,,.• La Ilusión de los Enemigos: Entendemos que nadie que tenga un enemigo puede ser fuerte, pues creer en enemigos es creer en la debilidad y oponerse a la Voluntad de Dios.• Salvación sin Compromisos: Aprendemos que la paz no es una tregua ni una negociación; perdonar "un poco" no es perdonar en absoluto,. La salvación debe ser completa para ser reconocida.• Por encima del Campo de Batalla: El Espíritu Santo nos invita a elevar nuestra perspectiva. En lugar de luchar dentro del conflicto, se nos pide observar la batalla desde un lugar más alto, donde nos damos cuenta de que el choque de las formas no tiene significado.• Milagros en lugar de Asesinato: Cada vez que sentimos dolor, culpa o pérdida de paz, estamos eligiendo "matar" nuestra felicidad; en ese instante, tenemos el poder de elegir un milagro en su lugar.Este episodio es un llamado a abandonar el campo de batalla y recordar que nuestra seguridad reside en nuestra impecabilidad compartida. La guerra ha terminado si estamos dispuestos a aceptar la paz que ya se nos ha ofrecido.