
Perdonar a papá no es minimizar lo que dolió… es soltar la carga que sigues llevando sin darte cuenta.
En este episodio te hablo de la herida paterna que se esconde detrás de relaciones frías, autoexigencia, carencia afectiva y repetición de patrones. No desde la mente, sino desde el cuerpo y el niño interior.
Aquí no se justifica, se comprende.
No se olvida, se libera.
Porque cuando sanas a papá, dejas de repetir la herida y empiezas a elegirte con amor consciente.
Si algo de esto te incomoda… quédate.
Tal vez sea el inicio de una sanación profunda.