
Cada diciembre el mundo se llena de rituales que parecen eternos, pero detrás de las luces, los colores y las canciones navideñas hay una maquinaria que aprendió a convertir emoción en valor. Coca-Cola redefinió la imagen global de Santa, Hasbro transformó la infancia en legado y Mattel demostró que los íconos también pueden renacer. En este episodio de The Story exploramos cómo la nostalgia se convirtió en uno de los negocios más poderosos de la temporada.