
“Imagina a un tipo que habla 13 lenguas, que estudia lápidas como si fueran novelas y que colecciona muñecas antiguas. Ahora imagina que ese mismo tipo abre uno de los capítulos más incómodos de la historia moderna: en su casa no había sólo libros y objetos raros… había figuras que parecían muñecas, pero no lo eran.