
¡Hola! Qué alegría saludarte.
Hoy quiero hablarte de algo que todos, en algún momento, hemos vivido: cuando una relación termina y no entendemos por qué.
A veces amamos con todo, damos lo mejor, soñamos con un futuro… y aun así, las cosas no salen como esperábamos.
Nos quedamos mirando esa puerta cerrada, preguntándole a Dios: “¿Por qué me quitaste algo que yo quería tanto?”