
Alégrense, les espera una alegría inmensa. Son piedras vivas con las que se edifica. Han regresado al Pastor que cuida sus vidas. ¿Quién podrá hacerles mal? Tendrán que rendir cuentas. El amor cubre multitud de pecados. Dios los tratará como a gente importante. Dios los ha llamado y escogido. Esperen la llegada del día de Dios. Por sus heridas han sido sanados.