
Hemos visto a lo largo de esta serie que la batalla espiritual es real, y que la verdadera lucha no es contra personas de carne y hueso, sino contra poderes de las tinieblas, es decir, ángeles que se revelaron juntamente con Satanás. Ellos fueron expulsados del Cielo y hoy operan de manera organizada y jerárquica para destruir la creación de Dios, en especial al hombre y la mujer por ser imagen y semejanza del Creador.