
El texto, que consiste en extractos de "Manuscrito 122, 1901, 1-4. “La Ley”, 23 de noviembre de 1901) de egw" argumenta que, debido a la desobediencia de Adán, la humanidad está bajo el dominio del pecado y la ley, y solo la obediencia perfecta a la ley de Dios puede justificar al hombre, aunque esto se logra solo a través de la fe en Jesucristo. Los escritos explican que el sacrificio de Cristo sirve como la expiación, liberando a los creyentes de la esclavitud de la ley mientras les permite obedecer sus preceptos con un nuevo entendimiento espiritual. Una parte significativa del texto se centra en la importancia de observar el sábado, que se presenta como un mandamiento fundamental y una señal perpetua del pacto de Dios con su pueblo, destacando que su observancia es una prueba de lealtad al Creador. La fuente concluye con una referencia a las tablas de piedra que contienen la ley, afirmando que serán reveladas como un testimonio final contra la desobediencia.