
Esta vez el guion se quedó a medio camino. Tenía unas cuantas preguntas preparadas… pero la verdad es que la conversación fluyó sola. Porque cuando te sientas con tu madre —la Bischimami, Azucena— desde Cádiz, con un café, unas risas y una vida entera por contar… pasan cosas mágicas.
En este episodio viajamos a su infancia, a los tiempos en los que jugar en la calle era lo normal y la tele se veía en blanco y negro. Me cuenta cómo conoció a mi padre, cómo era vivir durante la época de Franco y qué significaba ser mujer en una sociedad donde ser hombre parecía tener más ventajas.
Hablamos de educación, de costumbres, de cómo ha cambiado (y no tanto) la manera de vivir, criar y soñar. Hay nostalgia, humor, sabiduría y alguna que otra confesión que ni yo me esperaba. 😅
Entre risas y recuerdos, descubrí a la mujer detrás de la madre: fuerte, tierna, con ese arte gaditano que no se enseña… se hereda.
💬 Dale al play y acompáñanos en esta charla íntima, improvisada y llena de verdad. Una conversación entre madre e hija, grabada desde el corazón y con el acento de casa.