
En 1949, asumió el cargo de ministra de Cultura del primer gobierno de la República Popular China y en el 66 fue elegida directora de la Revolución Cultural, un cargo de gran influencia. Jiang Qing patrocinó las actividades de los Guardias Rojos, un movimiento social compuesto mayoritariamente por estudiantes secundarios y universitarios que se oponían a cualquier elemento elitista de la sociedad.
Pero también ejecutó actos masivos de represión política contra artistas e intelectuales que no adherían al régimen a los que acusó de ser “enemigos del Estado”.