
Euforia y desazón es una oda al valor de no hacer nada, a la inutilidad. Un teatro al que estamos poco acostumbrados en España, que no se basa en el texto y la palabra, sino en los vínculos entre actores, entre los cuerpos que encarnan las palabras. Una mirada sobre los marginados, perdedores, expulsados de la centralidad de esta sociedad individualista