
Nacho Guerreros y Miguel Ángel Zapata en los Chorros del Río Mundo
En esta tercera etapa de La Ruta de la Suerte, Miguel Ángel Zapata se adentra en la fuerza salvaje y serena de la naturaleza junto a Nacho Guerreros, actor, productor y rostro inolvidable de La que se avecina. El lugar elegido, los Chorros del Río Mundo, en Albacete, se convierte en el escenario perfecto para una conversación tan profunda como el propio caudal que los rodea.
Entre el rumor del agua y la niebla que se levanta sobre la cascada, Nacho y Miguel Ángel reflexionan sobre el viaje de la vida, la suerte y los caminos inesperados que nos traen hasta donde estamos. Hablan de la fama y el trabajo actoral, de la diferencia entre lo que se muestra y lo que se siente, de cómo el éxito puede ser tan imprevisible como el curso del río.
Nacho comparte anécdotas de su trayectoria: desde sus inicios en el teatro hasta su consolidación en televisión, pasando por la intensidad de los escenarios y el reto constante de reinventarse. Pero más allá del artista, aparece el ser humano: un hombre sensible, lector apasionado y observador de un mundo que a veces parece perder el rumbo.
La charla fluye con naturalidad hacia temas universales —la suerte, la lectura, la empatía y el estado actual de la sociedad— y deja entrever una reflexión que atraviesa toda la ruta: la verdadera suerte no siempre es llegar, sino seguir.
Al final del encuentro, ambos colocan una piedra conmemorativa a orillas del agua, ligando para siempre a Nacho Guerreros, Miguel Ángel Zapata y los Chorros del Río Mundo en una misma corriente simbólica: la del movimiento, la transformación y la vida que no deja de fluir.