
Alfonso Delgado y Miguel Ángel Zapata en Madrid
La última etapa de La Ruta de la Suerte llega a Madrid, donde el viaje concluye frente al imponente Teatro Real, un lugar cargado de historia, emoción y simbolismo. Allí, Miguel Ángel Zapata se encuentra con Alfonso Delgado, el hombre que conmovió a todo un país al protagonizar uno de los anuncios más emblemáticos y premiados de la Lotería. Su rostro, su verdad y su humanidad quedaron ligadas para siempre a la ilusión colectiva de millones de personas.
La conversación que mantienen es íntima, sincera y profundamente humana. Alfonso habla de su vida antes y después de aquel anuncio que le cambió el rumbo, del trabajo duro que hay detrás de cada oportunidad y del vértigo de convertirse en un símbolo inesperado de la ilusión.
Pero también se adentran en terrenos más delicados:
la mala suerte, los golpes que no se esperan, las heridas que no se ven.
Junto a Miguel Ángel reflexiona sobre cómo la adversidad moldea el carácter, sobre cómo lo que parece un tropiezo puede convertirse, con el tiempo, en una guía silenciosa.
En el bullicio madrileño, con la música de la ciudad en segundo plano, la charla adquiere un tono de cierre, de despedida luminosa. Es un diálogo sobre la ilusión que nos hace levantarnos, sobre la suerte que no siempre brilla y sobre la fuerza que se esconde en seguir adelante incluso cuando todo parece detenerse.
Como broche final, Miguel Ángel y Alfonso colocan la última piedra de la ruta, ligando para siempre este capítulo a Madrid y dejando simbólicamente cerrado el mapa emocional que han construido a lo largo del viaje.
“La mala suerte te tambalea. La buena suerte te impulsa. Pero es la ilusión la que te sostiene.”
Con esta etapa, La Ruta de la Suerte se despide, recordándonos que la suerte no es un destino…
sino una manera de mirar la vida.