
Hoy nos acompañan dos hombres que representan la lucha, el sacrificio y la valentía de miles de conductores del gremio de los taxistas que recorren las calles de Bogotá.
Ellos son más que taxistas: son padres, esposos, sobrevivientes de la inseguridad y protagonistas de anécdotas que parecen sacadas de una película.