
Muchas veces lo que Dios nos pide no es complicado… ¡es sencillo! Pero lo que lo hace difícil es nuestro orgullo, nuestra resistencia a obedecer. En este mensaje aprendemos de la historia de Naamán: sumergirse siete veces en el río Jordán era fácil, pero para él, aceptar que la sanidad vendría de una instrucción tan simple resultó lo más difícil.🔥 Descubre cómo lo sencillo de Dios puede transformar tu vida si decides obedecer, aunque choque con tu lógica o tu ego.📖 Texto base: 2 Reyes 5:1-14🙌 Dale play, abre tu corazón y déjate retar por este mensaje.No subestimes lo que parece pequeño… en lo simple puede estar tu milagro.