
Contenido del mensaje:
La llamada divina: El Papa enfatiza que la vocación no es un deber impuesto, sino una invitación a participar en el proyecto de amor de Dios y encarnar el Evangelio en diversas formas de vida.
Agradecimiento a los fieles: Francisco agradece a todos aquellos que viven su vocación en el día a día, desde padres y trabajadores hasta aquellos en la vida consagrada y el sacerdocio, destacando su contribución a la construcción de un mundo mejor.
Invitación a los jóvenes: El Papa alienta especialmente a los jóvenes, incluso a aquellos alejados de la Iglesia, a abrirse a la fascinación de Jesús y a encontrar la felicidad en su seguimiento.
El concepto de 'pueblo en camino':
Polifonía de carismas: Se destaca la diversidad de vocaciones y la importancia de la sinodalidad en la Iglesia, recordando que somos parte de una gran familia cristiana, llamados a caminar juntos.
Preparación para el Año Jubilar 2025: Se subraya el caminar hacia el Año Santo como un tiempo de redescubrimiento de vocaciones y de compartir dones en la construcción del Reino de Dios.
Perspectivas:
Ser peregrinos de esperanza: El Papa define qué significa ser peregrinos en el contexto cristiano: personas en movimiento hacia el amor de Dios, descubriendo la vida a través de un viaje interior y exterior.
Construir un futuro mejor: Se nos llama a ser constructores de paz, poniendo la esperanza del Evangelio en práctica frente a desafíos globales como conflictos, pobreza y crisis ambientales.
Llamada a la acción:
Conclusión: