
Nico Ekmekdjian, creador de La Estaca, empezó sin horno, sin plata y sin que nadie confiara en él.
Pasó años endeudado, cotizando eventos que no cerraban y aprendiendo a fuerza de insistencia.
Hoy, después de 15 años de trabajo, comparte una verdad que cualquiera que esté empezando en gastronomía o eventos debería escuchar:
“Nadie te va a contratar de cero. Tené paciencia. Este rubro te exige experiencia.”
Un recordatorio de que los grandes proyectos no nacen de la suerte, sino de la constancia.