
En este cuarto episodio vemos cómo Dios confirma a Isaac la misma promesa que hizo a Abraham: que su simiente sería de bendición para todas las naciones. Génesis 26:4 nos muestra que la Navidad no fue un evento improvisado, sino un plan que Dios afirmó generación tras generación. Acompáñanos a descubrir cómo cada paso nos acerca más al nacimiento del Mesías.